Retinosis Pigmentaria

La retinosis pigmentaria es un grupo de enfermedades degenerativas que afectan lenta y progresivamente a la visión, afectándose inicialmente a la visión nocturna y a la visión periférica reduciéndose el campo visual.

Se trata de una enfermedad congénita, y la persona no suele ser consciente de los síntomas hasta que la enfermedad está bastante avanzada (no suele manifestar antes de la adolescencia). Las células de la retina, en especial los fotorreceptores (bastones y conos), se van destruyendo gradualmente.

Existen factores ambientales que pueden afectar protegiendo o, por el contrario, favoreciendo su progresión.

Una dieta mediterránea modificada (rica en DHA-omega 3), la luteína y las vitaminas antioxidantes podrían tener un efecto protector de la mácula, retrasando la pérdida de agudeza visual. Se debe evitar el tabaco así como bajar los niveles de estrés y ansiedad, que parece que también pueden acelerar la enfermedad.

La luz acelera la enfermedad y en personas con retinosis pigmentaria existe una aparición temprana de cataratas, que limitan aún más la función visual y acentúan los daños provocados por la luz (se produce una mayor dispersión de la luz al pasar a través del cristalino que provoca un mayor deslumbramiento) por lo que se recomienda el uso de gafas con Filtros Selectivos para la protección a la luz azul y a la luz ultravioleta.